sábado, 28 de marzo de 2009

Uno de esos días


Hoy es uno de esos días en los que podrías haber estado muerto y te hubiera dado igual. Uno de esos días en los que tienes la sensación de que no has hecho nada más que trabajar en algo a lo que cada día le coges más asco, no has sentido nada, no has hablado de nada, ni has imaginado nada... ni siquiera en los ratos libres has pensado en nada. Hoy es uno de esos días en los que cuando llega la noche y te metes en la cama con el portátil sobre las piernas te dices a tí mismo "que carajo he hecho hoy" y tu mismo te respondes... "nada, no has hecho nada" y es cuando tu cabeza empieza a ponerse en funcionamiento, cuando tus neuronas adormecidas por la rutina del día a día comienzan a moverse lentamente haciéndote darte cuenta de que no eres ni por asomo lo que en la adolescencia pensabas ser con tu edad. Hoy es uno de esos días en los que al meterte en la cama te tapas con el edredón nórdico de oferta que compraste en Ikea y lloras en silencio sin saber siquiera por qué lo estás haciendo. Quizá sea el tiempo que no acompaña, el invierno se niega a morir y lucha por imponerse a la primavera que lo asesina sin compasión y nos regala días como hoy; nublado y sin arrancarse de una vez a llover...
Hoy es uno de esos días en los que odio llevar mi soltería como estandarte y necesito tener a una persona al lado a la que poder abrazar y que me haga sentir algo... porque hoy es uno de esos días de vacío existencial más propio de los adolescentes hiperhormonados buscando un camino que seguir que de una persona adulta de veinticinco años y supuestamente centrada.
Odio tener que ir a trabaja cuando todos regresan, odio tener que cenar cuando todos duermen e irme a dormir cuando el mundo despierta... Bueno, en realidad no lo odio sólo me jode tener que hacerlo donde lo hago aunque seguramente si fuera en otro lugar también lo odiaría porque es ser humano jamás estará contento con lo que tiene y yo como buen ser humano que soy... no estoy a gusto con lo que tengo.
A veces pienso que no sólo tengo días como hoy, vacíos e insensibles, sino que toda mi vida es así y me resulta melancólicamente triste pensar que un momento de felicidad y paz conseguido mientras caminas por un parking con tu Mp3 a todo volumen envolviéndote en tu propia banda sonora, es a lo máximo que puedo aspirar y a pesar de resultar tan patético son esos momentos lo que te hacen sentir vivo por un instante... hay gente que necesita tirarse por un puente sujeto tan sólo por una fina cuerda elástica atada a los tobillos pero mi miedo acérrimo a las alturas me impiden probar mi propia existencia a través de estas prácticas y me dedico a saborear esos momentos en los que el mundo parece ponerse de acuerdo para encajar en tu película y hacer que todo vaya al ritmo de esa música que llevas arrancándote esa sonrisa que te hace respirar profundo y pensar que en ese instante te sientes feliz... y a pesar de sentirte feliz sigue pareciéndote patético.

Hoy es uno de esos días en los que mejor no haberse levantado de la cama porque así al menos habría disfrutado soñanado.


Un saludo desde mi mundo y hasta la próxima

No hay comentarios:

Publicar un comentario